“El racismo hace que nuestros sistemas de salud sean injustos, pero también ineficientes: desperdicia tiempo, dinero y recursos”

  • David Robson
  • Título del autor,BBC Future
  • 22 agosto 2024

Cuando Layal Liverpool era una adolescente en Países Bajos, comenzó a notar pequeñas manchas de pérdida de pigmento en la cara y los brazos.

Le recetaron antibióticos y medicamentos antimicóticos, pero fue en vano. Ella asumió que era un trastorno muy raro e intratable.

Sólo cuando conoció a un dermatólogo en Reino Unido que también tenía la piel oscura descubrió que la verdadera causa era el eczema.

Sugirió que los otros médicos que había visto, que eran en su mayoría blancos, simplemente no sabían cómo podría aparecer la afección en la piel oscura, lo que llevó a un diagnóstico erróneo.

Después de trabajar como investigadora biomédica, Liverpool ahora es periodista científica, y su primer libro “Systemic: How Racism Is Making Us Ill” (SIstémico: cómo el racismo nos está enfermando) examina la brecha de salud entre las personas de grupos étnicos marginados y sus homólogos blancos, y las formas en que podría solucionarse.

¿Qué te inspiró a escribir este libro?

Recientemente me convertí en madre y, en Reino Unido, las mujeres negras como yo tienen cuatro veces más probabilidades de morir durante el embarazo y el parto en comparación con las mujeres blancas.

Hay estadísticas similares en muchos otros lugares y, como periodista científica con experiencia en investigación médica, me sentí obligada a investigarlas.

Pensé que sabía mucho sobre este tema, pero me sorprendió bastante lo que descubrí.

Encontré que los grupos raciales y étnicos marginados en muchos países del mundo están experimentando resultados de salud mucho peores en muchas áreas además de la maternidad, incluidas las enfermedades infecciosas, las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y las afecciones de salud mental.

Yo caracterizaría el racismo como una crisis de salud pública. Hace que nuestros sistemas de salud sean injustos, pero también ineficientes: desperdicia tiempo, dinero y recursos.

Citas investigaciones que muestran que los estudiantes de medicina a menudo tienen creencias totalmente falsas sobre las diferencias biológicas entre personas de diferentes etnias. ¿Cuáles son algunos ejemplos de esos conceptos erróneos?

Al comienzo del libro, analizo la creencia de que la piel de los negros es más gruesa que la de los blancos o que sus terminaciones nerviosas son menos sensibles, por lo que los negros experimentan el dolor de manera diferente.

Alrededor de la mitad de los estudiantes de medicina en Estados Unidos creían en algunas de estas ideas falsas.

Este es sólo un ejemplo, y en otras áreas los mitos incluso se han traducido en orientación médica.

Por ejemplo, solía haber pautas para ajustar los resultados de las pruebas renales según la raza de un paciente, basándose en la idea de que los riñones de las personas de raza negra funcionan de manera diferente a los de los blancos.

Esto parece provenir de un pequeño estudio, que luego fue citado por otros estudios, y eventualmente se integró en las pautas, y ha habido investigaciones que demuestran que esto tiene consecuencias negativas para la salud.

Informé por primera vez sobre esto para [la revista científica] New Scientist, y después de comunicarme con NICE (Instituto Nacional para la Excelencia en Salud y Atención Médica de Reino Unido) y compartir un estudio que mostraba estas consecuencias, finalmente actualizaron su guía para eliminar el uso de la raza.

Ahora también estamos viendo cambios en las recomendaciones internacionales.

También podemos ver la medicina basada en la raza en las pruebas de función pulmonar. Esto se remonta a un médico y propietario de esclavos en EE.UU. llamado Samuel Cartwright, quien tenía la idea de que los pulmones de los negros eran más débiles y, por lo tanto, se beneficiaban de ser esclavizados.

De alguna manera, esto se arraigó en la práctica, y cuando informé sobre esto en 2021, todavía estaba presente en las pautas internacionales que sugieren que debemos ajustarnos a la raza al medir la capacidad pulmonar.

Pero el año pasado, cuando estaba editando la versión final del libro, me enteré de que la Sociedad Torácica Estadounidense y la Sociedad Respiratoria Europea habían eliminado el ajuste racial de sus recomendaciones conjuntas.

Afirmaron explícitamente que la raza es una construcción social y no tiene una base biológica.

Hubiera sido fantástico si esto hubiera sucedido antes, pero estoy feliz de que esté sucediendo y de que existan estas discusiones.

Getty Images